Eyleen & Thomas – American Trade Hotel, Panamá

A lo largo de estos años, he tenido la oportunidad de cubrir muchas bodas, donde uno o los dos son extranjeros. Recuerdo que incluso, en una ocasión me refirieron como fotógrafa de bodas extranjeras.

No sé si mi amor por los viajes atraiga a personas de tantos países, a que posen frente a mi lente, pero creo que esta vez ganó en distancia. Lo cierto es que, cuando Eyleen me comentó que su novio era de Australia y que venían a celebrar con ellos este momento, además de sus familiares en China, me emocioné muchísimo.

Quiero compartirles algunos de mis momentos favoritos de este día. Con ellos se podrán dar cuenta de que Eyleen y Thomas son otra muestra de que, puedes conocer al amor de tu vida, donde menos te lo esperas y cuando menos lo pienses.

Desde el momento en que me reuní con Eyleen, vía Skype, me sentí muy emocionada por poder hablar con una panameña que ha llegado tan lejos y ha trascendido fronteras persiguiendo su sueño; y que además conoció al amor de su vida en ese camino.

Thomas y Eyleen se conocieron en Australia, estudiando odontología, así que fueron unidos por su pasión. Como bien dijo el padre de Thomas, durante el brindis, el que se conocieran fue algo que estaba destinado a suceder, ya que Thomas fue uno de los últimos en inscribirse para la convocatoria en la que Eyleen entró a la carrera. Definitivamente estaban destinados a coincidir en esta vida.

A pesar de que no tuve la oportunidad de reunirme con los novios antes de la boda, es una pareja tan “easy-going“ que me sentía como si lleváramos años de conocernos. Se podría decir que ellos entran en la categoría de #WeddingGoals (si es que existe un trend como ese). Más allá del ambiente, atardecer, invitados, decoración y muchas cosas más, era la conexión y alegría que ellos tuvieron en todo momento.

Fueron muchas horas de viaje para amigos y familiares que vinieron, no sólo desde Australia, sino de diferentes partes del mundo, incluyendo China. Aún así, todos comentaban lo mucho que había valido la pena y lo felices que estaban.

   

De los momentos que más me gusta capturar, es la expresión del novio, al ver a su prometida caminando hacia el altar. En el caso de Thomas, una mezcla de seguridad, emoción y una pizca de nervios por el momento, se podían percibir en ese momento.

Para llegar a este momento, Thomas le pidió ayuda a su “hijo”, para así hacerle la gran pregunta a Eyleen. Por eso ató a Sock, su perrito, la caja donde estaba el anillo de compromiso y le pidió que se lo llevara a su “mamá”. Obviamente no podía negarse a una propuesta como esta, por parte de sus amores.

Para sorpresa de todos, Thomas dijo sus votos en español, lo cual provocó aplausos y celebración por parte de todos los invitados. Personalmente me encanta ver este cruce de culturas e idiomas, porque demuestra que no hay barreras para el amor.

Con tan solo ver la forma en que se miran, no cabe duda el amor que sienten el uno por el otro. Era como si se acabaran de ver por primera vez. Por mi parte, detrás de cámara, no podía dejar de sonreír, viendo lo felices que se veían y cómo se trataban.

Una de las cosas que me hizo sentir muy identificada con Eyleen, es que ella es tan chiquita como yo. Aunque es notoria la diferencia de estatura con Thomas, es evidente que él se dio cuenta de que “los mejores perfumes vienen en envases pequeños“ y, definitivamente, Eyleen es uno de los mejores.

Una de las partes más memorables de esta celebración, fue sin dudas el brindis. Palabras tan sinceras y llenas de sentimiento, que incluso a desconocidos sacaban una que otra lágrima (con desconocidos me refiero a mí, por si queda la duda).

Se podía ver a invitados, sosteniendo celulares, para que familiares de otras partes del mundo, también pudieran vivir un poco este momento, a pesar de la distancia.

Para compartir con los invitados extranjeros y nacionales, la hora loca incluyó elementos típicos panameños que gustaron a todos y causaron sorpresa, en especial los diablicos sucios. Fue algo que llamó la atención a muchos y me encanta ver que, a través de las bodas, también se puede compartir parte de nuestra cultura para que cada uno de los invitados se lleve un pedacito de Panamá en sus corazones y recuerdos.

Para sorpresa de muchos, su amigo de cuatro patas, también estuvo “presente en la celebración”. Fue un detalle que gustó demasiado y, con esta y muchas cosas más, se podía plasmar la personalidad y gustos de ambos.

Eyleen & Thomas, I really appreciate your confidence and trust in letting us capture your most significant day. I know you will have an amazing life together, wherever you decide to be, whether you are far or near, I hope your love keeps growing to leave marks everywhere you go. Thanks again and may God bless you!

“>

  • Waooo, vivi esta preciosa historia en cada imagen plastama..! Excelente Liz