Male & Poti – Club Unión , Paitilla

Male y Poti son de esas parejas tan únicas y diferentes, que llena de alegría trabajar con ellos. Con esa personalidad divertida, despreocupada y siempre positiva, sabíamos que sería una boda que daría gusto capturar.

Desde que llegué a la habitación de Male, quedé encantada con el playlist que se reproducía mientras la arreglaban. Son pocas las veces que la novia se ve tan relax y disfrutando cada minuto y lo contagiaba a todos los que ahí estábamos. Entre Spice Girls y Michael Jackson, pasaban los minutos para llegar al gran momento.

De tan solo acordarme de las conversaciones de ese día, me río solita mientras veo estas fotos. Al final del día, esto es lo importante de la fotografía de bodas: además de capturar momentos, los revivimos.

Uno de los datos curiosos de esta pareja, es que a pesar de que comparten un 75% de sus amistades, no se conocieron hasta hace un par de años. Podrán imaginarse que la mayoría de invitados eran buenos amigos desde hace tiempo, con lo que se aseguraban  una mega rumba para esa noche tan especial.

“Lo que más me gusta de Poti es que es muy atento y amoroso conmigo, me trata como una reina, es muy caballeroso, protector, y me hace reír montones. “- Male 

Por todo el hotel se sentía la alegría por esta boda. Los pasillos y habitaciones, se llenaban de los invitados, que se preparaban para salir al lugar de la recepción.

La sonrisa de Male no se borró en ningún momento, mucho menos con la gran compañía que tuvo en su habitación. Las damas y familiares que ahí estuvieron, se aseguraron que fuera una experiencia súper divertida.

Un atardecer espectacular de verano, iba a ser testigo de cómo se prometían amor eterno y estar el uno para el otro bajo cualquier circunstancia.

Fue tan emotivo ver cómo Poti se conmovió al ver a su hermosa novia caminando hacia él, que contagió con su emoción a todos los que estábamos presentes.

Cuenta Poti, que lo que más me gusta de Male, es que puede ser 100% genuino con ella, además le encanta que siempre piensa en él,  le hace reír y que ella ríe de sus chistecitos.

Para poder llegar a este día, unos meses atrás, Poti planificó la propuesta de una manera súper especial, íntima y romántica. Para esto se fueron a Boquete y, mientras tomaban vino frente a una chimenea, él empezó a hablar sobre cuánto la ama y lo importante que es para él. Al final se arrodilló e hizo la tan esperada pregunta. Desde entonces, comenzaron los preparativos para este gran momento.

Al ritmo de “la vie en rose”, los nuevos esposos bailaron frente a sus seres queridos, mientras una lluvia de pétalos volaba a su alrededor…suena súper de película, ¿verdad que sí? Los invitados los miraban con caras de emoción y, una que otra lágrima, se hizo presente entre ellos.

Si hay algo que esta pareja me dejó claro desde el inicio, es que ellos querían disfrutar la fiesta a más no poder y que nada interrumpiera la alegría de esa noche…y así se hizo.

No importaba el tipo de música que tocaran, desde los más jóvenes hasta los más adultos se lucieron en la pista. Creo que las fotos son sólo una pequeña muestra de lo bien que lo pasaron y lo mucho que nos divertimos fotografiándolos.

Algo que me gustó mucho de esta boda es que el sello #maloti se podía ver en cada elemento de la misma, desde los vasos con cerveza artesanal que hicieron para ellos, hasta en la elección del menú por parte de Poti, quien es chef. La personalidad de ambos estaba presente en todos los detalles.

Bodas como esta no se olvidan fácilmente. Male y Poti, creo que hablo por todo cuando les agradezco por permitirnos compartir este día tan especial con ustedes y dejarlo grabado para siempre. Que el inicio de esta nueva etapa, sea cada vez más increíble.

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