Vivian & Jordi – American Trade Hotel

Si algo he aprendido, en todos estos años de cubrir bodas, es que podemos conocer al amor de nuestras vidas, en cualquier parte del mundo.

Las fronteras cada vez son menos y las distancias cada vez más cortas, y en este caso, las ganas de querer ayudar a otros, fue lo que hizo que se unieran en el lugar menos esperado.

En esta ocasión, quiero contarles la historia de cómo esta pareja se conoció en Zimbabwe, África (ahora podrán entender los toques africanos en los detalles de la boda).

 

Ambos fueron, como voluntarios, a tan exótico destino. Jordi a trabajar con leones, en un proyecto de conservación, mientras que Vivian fue a trabajar con niños durante la semana y con leones los fines de semana.

Como estaban en el mismo campamento, desde el día que llegaron comenzaron a hablar, pero como sus horarios rara vez coincidían, casi nunca se veían. Fue casi una semana después, en un paseo a las Cataratas Victoria, cuando realmente todo comenzó.

 

Mientras Vivian se arreglaba, para darle ese “sí, acepto”, en su habitación se podían oír conversaciones en catalán, mimos para el famoso Nano (la adoración de Vivian y Jordi), brindis con champagne y música súper entretenida.

Para llegar a este día, Jordi se aseguró de que la propuesta fuera tan especial, como lo había sido su relación.

Él preparó todo un día de sorpresas, con la excusa de celebrar su aniversario…dos meses antes (para nada sospechoso 😉 ), empezando con un paseo en helicóptero por Barcelona, para recordar lo que hicieron en su segunda cita en Zimbabwe.

 

Después de presenciar Barcelona desde las alturas, fueron a un mirador donde le regaló un libro con fotos de ellos y de sus animales. Para no hacer tan obvia sus intenciones, le regaló un collar para despistarla.

Para finalizar el paseo, llegaron a la plaza donde salieron por primera vez en esa ciudad, que fue el sitio ideal para hacer la gran pregunta. Definitivamente que ninguno de los dos olvidará ese día.

Uno de los momentos más bonitos de la ceremonia, fue sin dudas cuando les pidieron a sus abuelas, que fueran “testigos especiales” de su matrimonio. Después que los padrinos de la boda firmaran, las hicieron pasar para firmar un documento extra especial, que de seguro conservarán con muchísimo cariño.

Esta pareja es súper auténtica, divertida y se complementan de una manera increíble. Su amor por los animales, la naturaleza y la fotografía, hizo que sintiera una conexión con ellos especial (además de las bromas al momento de tomarles las fotos a solas).

Si de momentos que me hacen llorar se trata, en esta boda hubo varios. El abuelo de la novia se levantó con su bastón a bailar con su nieta, lo cual nos emocionó a todos.

De todas partes del mundo, llegaron las amistades y familiares de Vivian y Jordi, para compartir con ellos este importante momento. De lo que no me queda duda, es que el viaje valió la pena, porque todos se la pasaron excelente.

Muchas gracias a Vivian y Jordi por la gran confianza en nuestro trabajo. Todo quedó tal y como ustedes lo soñaban y hasta mejor. Espero puedan conservar este día tan especial, por medio de estas fotos.

 

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